La fórmula -nacionalista- de juramento del cargo de lendakari comenzaba con un elocuente “ante Dios humillado, sobre la Tierra Vasca en pie y bajo el roble de Bizkaia, en el recuerdo de los antepasados, juro cumplir mi mandato con entera fidelidad” y Patxi López ha decidido que él no se humilla.
Y supongo que sorprenderá a algunos que lo diga, pero yo que en su momento prometí el cargo, estoy completamente de acuerdo con él. Entre otras cosas porque ha sido elegido con los votos de los ciudadanos y si ante alguien debería entregarse, nunca humillarse, esta ante ellos. Siguiendo porque la separación de lo público y lo religioso no es patrimonio de la progresía española, es un debate cerrado en muchos países de nuestro entorno y no nos debe sorprender ni lo uno ni lo otro.
Es respetable que Obama, el amigo del PSOE?, jure el cargo ante una Biblia y asista a misa antes de hacerlo, igualmente de respetable que Patxi López prefiera prometer el cargo ante el Estatuto y la Constitución Española. A la Iglesia Vasca no le gustará la historia supongo pero con los antecedentes que tienen, cuanto más lejos de Monseñor Setién y amigos esté el poder vasco mejor.
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